lunes, 31 de enero de 2011

EL ENTRENAMIENTO DEL "CHISAO"-2

Bueno lo prometido es deuda, aunque han pasado más de unos días y vamos a hablar del entranamiento de "Chi-Sao" en Wing-fight, aprovechando de paso que le dimos un repaso a estos conceptos en la convención nacional este fin de semana de la mano de Sifu Victor Gutierrez.

Como mencioné en el anterior post sobre este el objetivo es usar la capacidad propiectiva del cuerpo humano para extraer información cuando estamos en contacto con el adversario y podemos por tanto notar los vectores de fuerza (entiendase intensidad y direción) en nosotros mismos.

Una cosa que debemos tener en cuenta para trabajar la capacidad propioceptiva, que dicho sea de paso es una de las capacidades básicas que trabaja cualquier atleta y/o deportista, es el objetivo de nuestras acciones, no es lo mismo destinar este tipo de trabajo para el salto de altura, por ejemplo, que para el combate de lucha olimpica o para el combate con golpes.
Ah no! ¿Porqué? se estará preguntando ya alguno.

Bien, hay que tener en cuenta 2 variables importantes:
-Tipo de movimiento a realizar y anatomia implicada:
Dado que la memoria muscular es un aspecto clave en la ejecución de cualquier movimiento y adquisición de destreza en su desarrollo.
¿Esto que implica?
Que si entrenamos desde un tipo de movimiento y/o posición que no hes la que vamos a desarrollar con posterioridad, p. ej. en el combate, nuestro cuerpo desarrollará una memoria muscular que no será suficientemente útil y podrá generar errores.

-Velocidad de ejecución:
En función del tipo de combate a desarrollar, golpeo permitido o no, agarres, proyecciones, etc.. la velocidad inicial es distinta, es obvio que no se defiende igual una acción que se inicia con un agarre y después intenta generar la velocidad necesario para un derribo, que un golpe que cuando llega ya viene en aceleración. Pretender entrenar una habilidad desde parado para algo que siempre llegará en movimiento será dotar a nuestro cuerpo de una habilidad practicamente inutil.

Claro que llegados a este punto y entendiendo estos 2 conceptos, alguno ya estará pensando que entoncés no se podrá entrenar la propiocepción como se hacía el Chi-sao de WT contra golpes, dejandolo relegado a las acciones que se inician con agarre o presión, si habeis llegado a esa conclusión no vais mal encaminados, vamos pues al tema como lo entrenamos en Wing-Fight.



  • Primer punto importante:
Al iniciar la secuencia de contacto, si empezamos con las manos apoyadas desde, digamos parado, automaticamente que sentimos el contacto debemos colocar nuestro cuerpo y manos fuera del radio de acción directa de las del compañero, para de este modo educar nuestra memoria muscular y propioceptiva en la labor de impedir que, dentro de la zona de alcance de los golpes del adversario, estemos en su línea de ataque de forma directa.
Dado que lo que se prentende es luchar con ventaja frente a oponentes físicamente más dotados, mayor fuerza o mayor velocidad o ambas, etc.. la idea es que no pueda atacarnos sin una acción previa de re-enfoque de su ataque. En caso contrario, es decir si aunque tengamos contacto con el oponente este puede ejecutar su ataque de forma directa y sin movimiento previo la probabilidad de que nos alcance es muy elevada y casi estariamos dejando nuestra defensa en manos del azar.
Como ya indique en el anterior post sobre este tema la intención es que las manos del oponente estén fuera de nuestras defensas y en caso de no poder ser así, por la posición del adversario o la nuestra,etc.. debemos bloquear su mano de modo que antes de iniciar el ataque deba liberarse de nuestra presión. Si intentais visualizar la manera que se suelen iniciar estos ejercicios os dareis cuenta que la mayor parte de las veces se ejecuta de forma incorrecta pues el compañero tiene colocadas sus manos de forma que podría intentar atacar simplemente estirando el brazo de forma explosiva a su objetivo, y francamente no hay ser humano con la capacidad propioceptiva tan veloz para poder reaccionar a tiempo a esto. De forma perfectamente gráfica y "sensorial" nos lo demostró Sifu Victor el pasado sábado....



  • Siguiente consideración:
Sentir la variación de intenciones del oponente, una vez que empezamos a entrenar bajo las informaciones que recibimos del contacto con el oponente, cualquier variación de la dirección de sus ataques provocará una reacción completa de nuestro cuerpo y brazos para recolocarnos de nuevo en una posición fuera del alcance de sus ataques directos. Esto implica que no se puede compensar tan solo moviendo los brazos para el desvio hacia el exterior de nuestra fronteras, pues esto seguramente nos dejaría en una posición asequible para otro tipo de ataques, lease patadas, derribos,... sino que los brazos serán antenas y apoyos para mover el resto de la masa muscular a posiciones de ventaja. Si por ejemplo el adversario trata de retirar su brazo pero su cuerpo continua en la distancia que le permite atacar sin desplazamiento también debemos cerrar ese espacio recolocandonos pues de otro modo podríamos quedar en la línea de su ataque sin darnos cuenta.

Estas acciones nos permitirán estar a cubierto de sus ataques mientras usamos los elementos tácticos para llegar al objetivo final de "golpear al contrario atravesando el eje", pero ojo, esto sólo lo haremos desde una posición en la que sus ataque no puedan alcanzarnos a la vez de forma directa, pues de otro modo estaríamos "intercambiando golpes".

Si observais alguna vez un combate de esgrima entre espadas podreis observar un constante juego entre las dos espadas tocandose por las puntas, lo que están tratando de hacer los contrincantes es precisamente esto que hablamos, dejar al contrario con su espada apuntando fuera de su objetivo y a la vez manteniendo la propia en línea para que con una rápida extensión alcanzar el objetivo.
(aunque esto no es directamente aplicable al combate sin armas por las características mencionadas de anatomia del movimiento, al menos ilustra muy bien el concepto)


  • Por ultimo:
El movimiento se demuestra andando, ¿que significa tan conocida frase en este caso?
Cuando tratamos de llevar el entrenamiento a su siguiente fase, es decir el contacto no se inicia en parado sino de forma más aplicable, o sea tropezando con el golpe o las intenciones del oponente, la mayor parte de las veces dejamos el brazo delante nuestro para que el compañero intencionadamente primero lo toque para luego golpear, esto no sólo casi nunca ocurrirá en combate sino que está frenando nuestra habilidad combativa. Why?


  1. - Porque si hacemos esto en combate nos podrán ocurrir 2 cosas:
    a) el adversario no es tonto y si observa un obstaculo tratará de golpear por la línea libre b) en caso de que golpee atravesando el obsaculo y sea más fuerte y/o rápido no tendremos tiempo para adaptarnos a su ataque

  2. - No podremos aprovechar la inercia creada por nuestro propio movimiento y tendremos limitado el movimiento del cuerpo al tener que iniciarlo desde una posición completamente estática.

Debemos trabajar siempre atacando nuestras fronteras para que el compañero pueda provocar distintas reacciones y mejorar nuestra destreza real. Incluso si observais un combate de disciplinas que no permiten el golpeo, como el judo o el BJJ,por ej. podreis observar que los contendientes nunca están quietos, están siempre moviendose buscando la debilidad del otro pues saben que en el momento que se queden parados serán victimas de un ataque relámpago que les ocasionará la derrota. Por tanto "always keep moving..."( no se me paren que luego cobran...)


Probablemente alguno de los lectores esperase algo más concreto sobre si te presionan aqui te mueves allá, si te tocan asi reacciones de esta manera, etc... lo siento esto no es posible hacerlo a través de la distancia, los matices son tan variados, sutiles "y personales" que es necesario hacerlo cara a cara, viendo las situaciones, analizando los porques y los errores,... en resumidas cuentas es necesario hacerlo en persona, como dijo el maestro Crispin este domingo: "Youtube mal profesor, no te puede corregir ni ver lo que estas haciendo".


Aun así espero que estas informaciones puedan ayudarles a mejorar su destreza propioceptiva para el combate. En otro próximo post comentaremos sobre conexión muscular y kinesiología del movimiento en relación al entrenamiento propioceptivo.


martes, 21 de diciembre de 2010

LA LABOR DEL INSTRUCTOR

Dentro del abanico de estilos de artes de combate tenemos 3 figuras principales: El maestro, el alumno y el instructor, este último en demasiadas ocasiones malinterpretado en muchos ámbitos:
La función del alumno es clara, aprender. El maestro es una figura importante y representativa, estandarte del estilo que representa usualmente domina el sistema de combate, llega a su función tras muchos años de aprendizaje de su estilo, muchas veces habiendo demostrado sus cualidades como luchador y sobre todo habiendo formado a multitud de alumnos. Pero para llegar a esa labor de expansión y formación en su camino ha precisado la ayuda de los que en Oriente se conocen como alumnos avanzados y en Occidente se denominan instructores.
Pero, ¿Cuál es la función del instructor? Y más importante ¿Qué se necesita para hacer esa labor?

Tenemos que tener claro que la función de instructor se asume tras varios, o muchos, años de haber sido alumno y por necesidad o afición un día se asume la labor de ir enseñando el sistema a otros. Pero mientras que el maestro es una figura más clara, en demasiadas ocasiones el instructor es malinterpretado.

En primer lugar, y aunque esto es extensible al maestro, debemos tener en cuenta que el instructor continua siendo un alumno y por tanto se mantiene en el camino del aprendizaje, esto es una de las cosas que genera más confusión, pues en más de una ocasión el instructor centra su labor de formación en su propio aprendizaje en detrimento de la enseñanza a sus alumnos.
Añadido a esto como instructor también es representante del estilo o sistema que enseña y esto genera que a ojos extraños se juzgue al propio sistema por la calidad o validez del instructor, olvidando que ante todo sigue siendo persona y alumno.

De igual manera se tiende a considerar que como instructor debe ser gran luchador y sus alumnos no deberían ser capaces de golpearle y mucho menos vencerle, obviando un viejo adagio que nos demuestra que un gran luchador no tiene por que ser gran profesor y viceversa. Reunir las dos cualidades suele estar reservado para casos excepcionales.

Vayamos pues desmontando estos mitos:
Ante todo hay que tener claro que la función primaria de un instructor es enseñar, tanto a los alumnos que se inician como a los que van progresando, esto motiva que para ejercer su labor debe tener capacidades pedagógicas y/o herramientas que le ayuden a ello. Con demasiada frecuencia estas herramientas/capacidades se limitan a reproducir ejercicios que aprendió de su anterior instructor/maestro en la misma forma y manera. Si tenemos en cuenta que continúa siendo un alumno, el propio instructor estaría olvidando su labor como tal de comprender cada vez mejor su sistema y los detalles y entresijos. Esto tiende a trasladarse al propio alumno que se imbuye de la idea que progresar simplemente supone saber más ejercicios, técnicas, aplicaciones, etc.. y termina por limitar su aprendizaje.

Como artes disciplinarias parte del aprendizaje es el autodescubrimiento, ir adaptando desde la base las técnicas y movimientos a su propia idiosincrasia y forma de mover su cuerpo. No se puede limitar al pensamiento de pensar que sólo progreso cuando practico con alguien de mayor nivel y enseñar a los de menor nivel es una cuestión aburrida o una forma de tener muñecos de entrenamiento con los que probar la propia habilidad.

Antes bien la necesidad del instructor de estar constantemente enseñando las bases de su estilo le brinda la oportunidad de desgranar constantemente las mismas, encontrando puntos relevantes que no pudo descubrir mientras las aprendía, desarrollando formas mejores de enseñar las bases e incluso dándole la labor de investigación en mejoras de las mismas bases o la pedagogía, volviéndose al tiempo más eficaz en su ejecución.

Si bien este tipo de comportamiento ha sido bastante reservado a los maestros e incluso mal visto si lo hacían inferiores a ellos, no debemos olvidar que estamos en el siglo XXI y la gente cada vez es más capaz e inteligente (en la mayoría de los casos), contentarse pues con imitar no es, en mi opinión, el camino a seguir; está bien al principio, el hombre aprende casi todo por imitación pero después siempre tiene la capacidad de mejorar lo aprendido.

Hemos comentado también las capacidades del instructor como luchador. Es notable que dado que la labor esta relacionada con el combate, ciertas capacidades como luchador va a tener, pero eso no justifica que deba ser el mejor luchador o invencible, eso está en su propio camino de desarrollo personal, pero no justifica la calidad de su enseñanza. En realidad para juzgar la labor del instructor hay que fijarse más en sus alumnos, la asimilación de tienen de los principios de sus sistema, las habilidades que consiguen y el desarrollo de sus competencias y su progresión, desde luego como instructor siempre me siento más orgulloso de los logros de mis alumnos que de los propios.

Dado que el instructor sigue siendo alumno, en multitud de ocasiones debe investigar en su propia capacidad con sus alumnos, probando si domina el movimiento, si lo que enseña funciona como tal o son necesarias ligeras adaptaciones a cada individuo,… y esto sólo se consigue testándolo. Esto va a significar que en ocasiones el alumno golpeará, o incluso vencerá al instructor, pero eso no es motivo de deshonra ni enfado, todo lo contrario en este punto es donde esta la labor más importante del instructor, descubrir los fallos que condicionan su derrota buscando las soluciones, que pueden ser desde adaptaciones a su movimiento, averiguar si la técnica/movimiento/principio fue mal aplicado o incluso descubrir que la “forma física” también puede ser un punto importante en el combate.
Aquí me gustaría hacer un inciso respecto a lo que es funcional en un combate real o situación de defensa personal y lo que tras media hora de sparring intenso parece no funcionar. Hay que tener en cuenta cuando se entrena, el objetivo de ese entrenamiento, no se puede pretender que tras media hora de saco pesado tus golpes sean tan funcionales como al principio, pues la fatiga muscular hace su función, de hecho la media hora de saco sirve para mejorar la resistencia y potencia, pero en una situación de combate no voy a estar media hora dando golpes a nadie.

Ahora también empieza a estar de moda formar a los instructores en diversas materias complementarias que pueden ser de ayuda en su función: anatomía, fisiología deportiva, pedagogía, etc… OK, esto puede ser de ayuda en muchas ocasiones pero la necesidad básica del instructor es comprender lo que está haciendo, saber como transmitirlo y analizar el feedback que recibe de sus alumnos. Si esto no se cumple el resto de materias optativas no van a cubrir los huecos….

Para finalizar 3 mensajes para los lectores de este blog:

A los alumnos: Comprender la dificultad de la labor de vuestros instructores, servirles de apoyo en su aprendizaje, no juzguéis el día que se han llevado un golpe sino la labor de ayuda en el descubrimiento de vuestro camino y sed siempre críticos (de manera constructiva) con los conocimientos adquiridos.

A los instructores: Que el progreso de vuestros alumnos sea realmente el indicador de vuestra labor más allá de vuestros progresos y recordar que de cada alumno se puede aprender algo por muy principiante que sea, cualquier persona con la que practicar es una oportunidad de aprender cosas nuevas.

A los maestros: (oye por si alguno le da por leer el blog…):
Simplemente recordaros que los instructores son la base de los sistemas que representan, sin ellos no es posible la expansión a la que llegan muchos maestros y viceversa, son por tanto parte importante de la familia y merecen un poco de cariño además de los golpes que se llevan entrenando….

martes, 23 de noviembre de 2010

¿Que me ha aportado el Wing Tsun?



Después de un año de vida del sistema Wing Fight, y de escuchar y leer cientos de diatribas sobre si este sistema es una evolución del Wing Tsun, sus diferencias, sus semejanzas, sus amores y odios, creo que toca hacer un poco de balance histórico.





Lo mejor arrancar por el principio, mi temprana afición siendo niño por el Judo hasta el azul, los tiempos pasados en el Tae Kwon Do, que recuerdos la vara del maestro golpeandote cuando hacias algo mal y no sabias que coño fué, el grupo de amigos que haciamos distintas artes marciales y nos reuniamos en el parque para hacer combates sin reglas ni protecciones, la única norma era no sacudir muy fuerte a la cara por aquello de no dar muchas explicaciones a nuestra madres de los moratones; la época macarra adolescente que le llevaba a uno a tener cada fin de semana un par de peleas o tres por calles y garitos, amén de alguna que otra entre semana, cuando no una multitudinaria entre dos barrios y cosas así.
Total que uno empezó a madurar un poco y en la busqueda de la efectividad fue a para a un gimnasio buscando el Aikido, claro en aquella época el Seagal salía en las pelis, y el propio profesor de Aikido, viendo de que pata cojeaba yo, me ofreció probar una disciplina nueva que tenía: El Wing Tsun, aquello sonaba bien, el arte que empezó Bruce Lee, total que probé, vaya si probé, el cabroncete de instructor no me dejaba ni opción de darle y encima sonreía al hacerlo, así que decidí que tenía que aprender aquello, hoy han pasado ya más de 15 años de aquello.

Que tiempos, cuando además de las clases nos reuníamos en el pinar los sábados para cascarnos a base de bien, cuando la falta de habilidad técnica la supliamos con determinación y coraje, cuando los entrenamientos con Sifu Victor eran "Sangre, sudor y lágrimas" (en ese orden) y los examenes de 5º grado de alumno, un infierno; los amigos dejaron de jugar a aquellas peleas conmigo porque se cansaron de cobrar,...El tiempo fue dando paso a mayor conocimiento, la responsabilidad de hacerse instructor, la mayor comprensión de los principios y fundamentos del combate (no sólo del WT) y porque no decirlo una disminución de la intensidad de los combates de entrenamiento en pro de asegurar una vejez más "tierna".

Con todo esto echo la vista atrás y hago balance de para que me ha servido el Wing Tsun:
  • He aprendido a entrenar basándome en principios de combate y no en memorización de técnicas frente a situaciones.

  • He comprendido que uno de los puntos relevantes para combatir con éxito, con y sin armas, es conocer como funciona tu cuerpo, y la interrelación con el movimiento, tanto externo como interno.

  • He entendido que la esencia del combate está en un manejo apropiado del timing y la distancia, sin estar limitado a especializarse en ninguna distancia concreta.

  • He enseñando a mi cuerpo a reaccionar de forma automática ante estímulos táctiles.

  • He asimilado una psicología de combate que hace cambiar el rol de defensor por el de atacante para minar las opciones de un potencial agresor.

  • Me he inculcado la disciplina de no creerme nada porque alguien diga que es así, sino la necesidad de comprobarlo, estudiarlo, analizarlo y variarlo a mis necesidades o incluso desecharlo si no le encuentro un sentido que funcione para mí.

Añadido a esto también hago balance de lo que me aporta el ser instructor a mi propio camino en "la senda del guerrero":

  • La oportunidad de comprender cada día mejor los conceptos y particularidades que subyacen en los distintos movimientos, dado que la necesidad de explicarlos me obliga a conocerlos cada vez mejor y más en detalle. El luchador muchas veces hace las cosas pero en realidad no sabe bien porque o como explicarlo.

  • La creatividad en el proceso de aprendizaje, posibilitando que otros que no tienen el bagaje y experiencia puedan comprender y asimilar los conceptos. En demasiadas ocasiones intentas diseñar un ejercicio para explicar algo y te vas dando cuenta que tú lo entiendes por amplitud de conocimiento pero los alumnos no entienden lo que quieres hacer o enseñar y esto te obliga a replantearte la forma de explicar o trabajar para hacer el aprendizaje más fácil.

  • La continua practica, manejo, entrenamiento y definición de las bases, pues al ser instructor, vas teniendo alumnos de diferentes niveles, principiantes también, y esto te obliga a repasar continuamente las bases del sistema, y enlazarlo con la creatividad mencionada en el punto anterior y con un mayor conocimiento cada vez.

  • La constante critica hacia si lo que hago y enseño es realmente útil o no.

  • El convencimiento de que no sólo aprendes de tus maestros o instructores, sino cada persona con la que entrenas, cada persona a la que enseñas te va aportando cosas, conocimientos, habilidades que te muestran que siempre y ante todo seras ALUMNO. Por ello quiero agradecer a todos mis alumnos actuales y pasados, así como instrucotores, maestros y compañeros, actuales y pasados todo el conocimiento que he absorvido de cada uno.
Ahora bien todo esto lo he vivido con el Wing Tsun practicado y enseñando en España de la mano de Sifu Victor, Sifu Javi, y el resto de compañeros e insturctores a lo largo de los años, mirando fuera de las fronteras y viendo otros practicantes de distintas ramas, no puedo aseverar que el Wing Tsun que yo he aprendido y el que han aprendido otros sea lo mismo, y no sólo por apariencia exterior sino por fundamentos del proceso de entrenamiento.

Como decía al principio parece que el gran interrogante ahora es si el Wing Fight es una evolución o no, o si el Wing Tsun es algo tradicional, etc.. En todos estos años he visto a este sistema evolucionar, cuestionarse las cosas, los métodos de enseñanza, las vacas sagradas que nos trataban de ser impuestas, por supuesto que es una evolución, sea del WT o de nuestra forma de ver el combate, (no en vano el primero que acuño el término Revolution fue un ex-alumno mío, alguna vez alguien te lo tenía que reconocer "bailarín") y continuaremos evolucionando al menos hasta alcanzar "la iluminación", aunque es posible que esto no llegue nunca....

Con este bagaje y conocimiento adquirido, tal vez alguno se pregunte por qué entonces he dejado el WT por el Wing Fight; bien tal vez por estas razones:


  • El sistema de entrenamiento se basa en la adquisición de habilidades para la resolución de problemas, no en la memorización de soluciones a distintos problemas.

  • Este metodo me permite una mayor movilidad y comprensión de la distancia, lo cual he mencionado antes que es crucial para el combate.

  • La forma de enfocar el combate armado, no difiere de mano vacía, simplemente se adapta a la herramienta que uso, pero no tengo que cambiar la estructura.
  • El metodo de aprendizaje permite una mayor creatividad, pues está basado en elementos finitos que pueden combinarse de mil maneras, posibilitando encontrar multiples soluciones a un problema común. Para entender esto tan sólo pensar en la música: 7 notas musicales (o 13 intervalos como lo querais expresar) y cuan variado es el panorama musical según se combinen, pero al final para ser músico tendrás que aprender a crear e interpretar y no sólo copiar lo que músicos anteriores hayan hecho.

  • La evolución que he ido teniendo en mi entrenamiento y forma de entender el combate me llevan más hacia este camino que a ningún otro, y a seguir cuestuionando e investigando en la busqueda de lo mejor posible (para mí, tal vez otros tengan mejores caminos)

Aun así no quiero terminar sin hacer mención que el sistema Wing Tsun, en sus diferentes variantes, algunas más que otras, sigue siendo un excelente metodo de defensa personal y aprendizaje, en su contexto, pero como todo en la vida es susceptible de mejoras y no es recomendable quedarse estancado en las iluminaciones de ningún superguru, y en esto incluyo a los que pueda haber en nuestra propia casa.


La recomendación es parecida a la del anuncio de "busque, compare,.." pero no debeis contentaros con comparar, en lugar de ello analizar, tratar de comprender y entender, no tan sólo de memorizar y repetir, pues cuando realmente entendais que estais haciendo tendreis la capacidad de resolver los problemas sin la ayuda o mediación de otros, y esto además os hará más felices desde el interior. ( de ello estoy seguro).

miércoles, 22 de septiembre de 2010

CHI SAO

Parece que ahora con la nueva terminología mencionar esto del Chi-Sao está como maldito, como si mentar los orígenes fuera pecado. Leyendo un editorial de esos del Kaiser mencionaba sobre los beneficios que aporta el Chi-Sao y lo que se pierde quien realiza algo semejante al Wing Tsun pero sin Chi-Sao.
Pero antes de profundizar en esto comprendamos que es el Chi-Sao. Como casi todo lo que tiene origen en China, el idioma y las formas de expresarse son una gran barrera dado que son muy diferentes a lo usado en las lenguas originarias del Latin, pero el hombre mediante el lenguaje siempre trata de hacer lo mismo, expresar ideas y/o sentimientos para compartirlos con otros.

El termino Chi-Sao, del chino 黐手 (pronunciado en mandarín chǐshǒu) con frecuencia se traduce como “manos pegajosas” pues el carácter 黐 es ambiguo y se usa para definir algo pegajoso y también para el termino Chi. Este termino “el chi” ampliamente nombra en todas las artes marciales de origen chino, hace referencia a la circulación interna de la energía en el cuerpo humano, de hecho los libros de medicina china tratan sobre la armonía del chi fundamentalmente; si extrapolamos esto, no mediante el lenguaje sino mediante la idea que trata de difundir, al pensamiento occidental vemos que este termino se puede traducir por “energía” entendiendo como tal no algo místico, sino el funcionamiento interno del cuerpo a través de las señales que maneja el sistema nervioso para su funcionamiento.
Así pues podríamos traducir Chi-Sao como “energía a través de los brazos”, pero ¿Qué energía? Cuando se empieza a entrenar Chi-Sao el estudiante piensa que debe sentir la energía del compañero para adaptarse a su ataque de la mejor manera posible, y este es su objetivo. Se dedica a aprender secciones y cada vez quiere aprender una sección nueva pensando que esa acumulación de conocimiento le dará la clave para lograr el objetivo marcado.

Inicialmente el Chi-Sao no se estructuraba en secciones sino que, dado lo reducido de los grupos, el maestro rodaba libremente con sus alumnos enseñando y corrigiendo de modo particular acorde a las habilidades y capacidades de cada alumno. Fue Leung Ting quien crea las secciones al objeto de que el propio alumno pudiese progresar sin el continuo rodar con un maestro y con ello uno de los mejores métodos de aprendizaje propioceptivo.
Como casi todo con el tiempo se tergiversa el propósito original y se transforman las cosas en virtud de la óptica con la que se observa. Se enseña la coreografía de las secciones y se buscan aplicaciones para su uso en combate, dando por hecho que este es el objetivo, craso error, pues estas secciones y ejercicios son herramientas para mejorar las aptitudes para el combate; por poner un ejemplo: si le das a alguien un cuchillo para combatir y una piedra para afilarlo, y le enseñas a afilarlo, crees que a la hora del combate ¿le será de utilidad sacar la piedra y ponerse a afilar el cuchillo? No claro, lo que le será útil es que su cuchillo ya esté afilado y sepa manejarlo.

¿Cual es entonces el objetivo del Chi-Sao?
No es otro que conocer como funcionan las conexiones de tu cuerpo y como adaptarlas a sensaciones exteriores tales como vectores de fuerza y presión. Esto significa que es un error intentar dar explicaciones como si te atacan con este golpe desde este ángulo tu reacción será Bong Sao, p.ej. o similares.
Lo que realmente necesita el practicante es conocer las sensaciones en su cuerpo, como interpretar esos estímulos externos y usarlos en beneficio propio según la estrategia que se marque, no importa el golpe del adversario, sino la sensación al tomar contacto, hacia donde va su fuerza, que intensidad tiene, que velocidad, cual es su origen.
Y para esto las secciones son una herramienta ideal, pues van analizando y desgranando conexiones paso a paso, para reclutar el mayor número de sinergias posibles, dentro de un contexto estructurado, más adaptado a la forma de aprendizaje occidental.

¿Y como uso el Chi Sao para el combate?
Desde luego no del mismo modo que se entrena en las secciones pues en estas el objetivo es interiorizar y en el combate simplemente deben fluir, como dicen los chinos Wu Wei (无为), la no acción, en este caso traducido como impedir que el oponente pueda apoyarse en nosotros para realizar sus acciones.
La no acción, concepto tan malinterpretado como el ceder, Wu Wei significa también “sin esfuerzo”, dejar que las cosas pasen de forma natural sin artificios.
Llevado al combate, si mi adversario intenta golpearme y no soy lo bastante fuerte para frenar su ataque o lo bastante rápido como para desviarlo, siempre tendré la opción de dejar su ataque donde el quería llevarlo y quitarme de esa línea de ataque, eso realmente significa ceder, y para ello es necesario que todo el cuerpo se mueva conectado con ese propósito, sin impedir la acción natural de su golpe.

¿Vale, pero realmente como se usa Chi Sao en combate?
El verdadero objetivo de esta habilidad es hacer que las armas del oponente queden fuera del campo de su objetivo, habitualmente apuntando más allá de los límites que marcan nuestros hombros, o en el caso de no poder apartarlas, dejarlas bloqueadas para impedir que alcancen su objetivo.
Es evidente que sólo con Chi Sao no podremos ganar un combate, necesitaremos más habilidades, táctica y estrategia, cosas que tendremos que entrenar con otros métodos y ejercicios; y sólo si hemos comprendido el Chi Sao y entrenado según el objetivo marcado podrá fluir de forma espontánea con verdadera adaptación.
Pero al entrenar Chi Sao el practicante adquiere la destreza para poder usar una masa mayor mediante la conexión de distintas partes de su cuerpo hasta el suelo, verdadera fuente de potencia pues sin apoyo no se puede generar movimiento, y enfrentarlas a masas más pequeñas consiguiendo entonces ventaja para el enfrentamiento.

¿Entonces porque entrenando con unos me salen mejor las cosas que con otros?
El motivo es no haber comprendido el objetivo del ejercicio y tratar de seguir la coreografía a toda costa, incluso aunque el compañero no haga las cosas como “deberían hacerse”, cuando lo que deberías hacer es aprender a interpretar los estímulos exteriores.
Que duda cabe que el principio necesitas a alguien de mayor destreza para que guíe tus movimientos enseñándote los puntos clave y las sensaciones que originan, pero también es cierto que necesitas entrenarlo, y progresaras mucho con ello, con los que no tienen la coreografía tan bien aprendida y cometen sus fallos, pues de esta manera podrás saber si realmente has interiorizado las sensaciones o no.
Si estás enseñándole, OK, guía sus movimientos para que pueda aprender, pero cuando los dos rodáis tratando de seguir el ejercicio, si él no hace el ángulo marcado por la coreografía, al menos si te habrá dado unos vectores de fuerza con los que poder reaccionar, y de paso le irás marcando donde comete sus errores.
Al final el camino en tu interior sólo lo puedes encontrar por ti mismo, aunque a veces necesites un guía.

Y llegados a este punto ¿se entrena Chi Sao en Wing Revolution?
Por supuesto, mediante las secciones de contacto y la de propiocepción, pero este punto lo voy a dejar para un siguiente artículo en próximos días para no alargar este y dar tiempo a digerir y auto-analizar el concepto Chi-Sao.

martes, 22 de junio de 2010

Cronica curso junio con Ismael

El pasado domingo 13 tuvimos de nuevo la oportunidad de entrenar con nuestro coordinador de zona, Ismael Carretero. Esta vez comenzamos los monitores con ejercicios para comprender y mejorar la adaptación desde la secuencia de ataque, en distancia idónea y no idónea, a las reacciones bajo contacto, y sobre todo como realizar correctamente el papel de entrenador para que los practicantes entiendan el sentido del ejercicio y puedan obtener el beneficio buscado.
Este papel de entrenador, más conocido como “el malo”, no siempre se realiza del modo adecuado, antes de iniciar el ejercicio o juego debe conocerse el objetivo de este y buscar esos resultados, no por realizar el ejercicio más rápido o más fuerte se obtienen mejores beneficios, es más, siempre se obtienen mejores resultados empezando a velocidad reducida que permita asimilar el gesto técnico para progresivamente aumentar la velocidad hasta poder llegar a velocidad de combate real. Debemos recordar que la velocidad vendrá dad por la práctica y no antes pues de lo contrario haremos un gesto rápido pero sin saber si es el apropiado.
Después de esto se trabajo también el tema estrategia de ataque, donde el practicante inicia el ataque sin esperar acciones previas del oponente. La mayor parte de las artes de combate que conozco basan sus estrategias en la defensa y/o contraataque una vez el oponente inicia la acción, es decir, ataca, se acerca, etc. y normalmente las acciones de ataque, algunos sistemas preconizan aquello de “la mejor defensa el ataque” lo hacen de modo lineal, es decir por hacer un símil, tengo una carta de la baraja y constantemente se la ofrezco al oponente hasta que “pica” y puedo desarrollar mi truco. En el caso del Wing Revolution, por supuesto están las reacciones como respuesta a la acción del oponente, pero se va más allá en el campo estrategia acercándose al oponente por iniciativa propia, si se desea, ofreciendo un abanico de 3 o 4 cartas reaccionando acorde a la que el adversario elige, y si no lo hace, escogemos por él.

Tras hora y media llego el grueso de alumnos para unirse al curso y se empezó por el temario de la importancia del movimiento integral en las secuencias. Al comenzar a aprender las secuencias es normal prestar excesiva atención al movimiento de los brazos (siempre es lo que parece más extraño) para después pasar al desplazamiento (que difícil es para muchos encontrar las malditas diagonales), sin embargo lo que suele pasarse por alto es el movimiento de la masa corporal. La defensa en el Wing Revolution se lleva a cabo con todo el cuerpo desde el principio, no se enseña a mover una parte del cuerpo para posteriormente incorporar la otra. Las piernas posibilitan un desplazamiento longitudinal en cuatro direcciones para tratar de llevarnos al ángulo y distancia escogido, los brazos se interponen entre el oponente y nuestro cuerpo para detectar las amenazas, atacar si hay hueco ( al eje o a las fronteras en función de la distancia) o reaccionar si reciben una fuerza de contacto (mayor información), pero es el cuerpo mediante su balanceo/inclinación el que dota de una tercera dimensión a nuestra movilidad posibilitando colocar al general (nuestra cabeza) en lugar seguro a medida que nos acercamos o alejamos del oponente y haciendo más difícil la tarea del oponente de poder encajarnos un golpe.
Con demasiada frecuencia pensamos que los brazos nos protegen en todo momento por estar delante nuestro pero a medida que desgranas las posibilidades te das cuenta que si el cuerpo no acompaña el movimiento la técnica no funciona. El pasado mes he tenido la oportunidad de entrenar con distintos instructores en la piel de toro ( Isma y Asier en Bilbao, Iñigo en Valencia, Pepe en Murcia, Antonio en Cádiz, Pepe en Sevilla) y si algo he podido apreciar es que este sistema ha evolucionado gracias a la investigación y buen hacer a la hora de saber como podemos ser atacados, muchas de las veces cuando ves a estos instructores dando su explicaciones sobre el ejercicio a realizar y te muestran el papel del entrenador (el malo) parece que tuvieras delante a un luchador, o un boxeador, o un thai-boxer, no una mera imitación (salvando las diferencias con los profesionales de cada cosa) pero desde luego algo bastante cercano a lo que podrías encontrar en un hipotético combate contra un especialista en estas disciplinas. Esto me remite a lo expresado inicialmente: el papel del compañero haciendo la labor de entrenador es importantísima, tanto o más que la propia función de entrenar, así que hay que ponerse las pilas y hacer bien esta labor cuando entrenamos con el compañero, para que después también el compañero pueda hacernos progresar.



Tras esto se paso a su aplicación en las distintas distancias. Debemos notar que al margen de los elementos que pueden usarse para el ataque/defensa en función de la proximidad y ángulo con respecto al oponente, únicamente podemos definir 3 distancia para el combate:
- Fuera de distancia:
No podemos tocarnos con ninguna de las armas corporales de que disponemos, no hay pues posibilidad de ataque por parte de ninguno de los dos. En esta distancia lo importante es observar al adversario para ver las posibilidades de acercarnos o reaccionar a sus movimientos. Aquí no es necesario estar realizando ningún gesto técnico ni secuencia, solamente estar atento a los cambios de distancia.

- Distancia no idónea:
Nos hemos acercado lo suficiente para que nuestros ataques lleguen al adversario, y por ende los suyos a nosotros, pero nuestros ataques no pueden desestabilizarle, no estamos lo suficientemente cerca. Aquí se desarrolla el grueso del arsenal tanto de desplazamientos, secuencias, contacto, etc.. el key-point es cubrir las fronteras y desplazarnos buscando el ángulo que nos aporte ventaja para acercarnos lo suficiente para que nuestros ataques puedan desestabilizar al adversario.

- Distancia idónea:
Estamos lo suficientemente cerca para que atacando al eje del oponente podemos atravesarlo haciendo que pierda el equilibrio y por tanto no pueda contraatacar aunque nuestro ataque no sea lo suficientemente fuerte o potente sin recomponer su postura.

A pesar de que de forma aislada el alumno va siendo capaz de realizar los gestos técnicos adecuados para cada una de estas distancias de forma aislada, el eslabón débil de la cadena suele ser la conexión entre ellas, reconocer realmente en que distancia estamos y trabajar acorde a ella. Con demasiada frecuencia vemos como el alumno una vez llega a la distancia idónea, con mayor o menor dificultad, se resigna a abandonarla e intenta seguir atacando al eje aún cuando el entrenador se ha salido de esa distancia idónea, o incuso cuando se sale no vuelve a reconocer si está otra vez al moverse en distancia de ataque o no.
Es de vital importancia trabajar este punto, incluso muchas veces prescindiendo de recursos, p.ej. trabajar sólo con los desplazamientos y el cuerpo sin usar los brazos, etc. para ser capaz de adquirir la competencia necesaria para aplicar lo aprendido al combate.
Aqui teneis un video de esto que hablamos en acción:
http://www.youtube.com/watch?v=kQ8Y-hNgJ5w

Recordar por último la forma de aprendizaje del Wing Revolution:
1. Primero se adquieren los conocimientos: gestos técnicos, movimientos, desplazamientos,…
2. Con estos conocimientos se preparan ejercicios y/o juegos para adquirir la destreza necesaria que nos permita comprenderlos y asimilarlos hasta convertirlos en movimientos naturales.
3. Finalmente estas destrezas nos dotan de una competencia que nos permite resolver los problemas a los que nos enfrentamos en una confrontación.
Como podéis ver es el método de aprendizaje natural del ser humano, veamos un símil con la mera intención de hacer pensar al lector de este blog.
Aprender a escribir (por ejemplo):
Primero se aprende a coger el lapicero y realizar los gestos que nos permiten plasmar en un papel los símbolos que usamos y reconocemos para transmitir mensajes. Al principio nos cuesta, nos duele, somos incapaces de hacerlo rápido,.. (Si se os ha olvidado esto podéis observar a cualquier niño de 4 a 6 años)
Después en base a la repetición y distintos ejercicios vamos adquiriendo la destreza necesaria para escribir con más rapidez y fluidez, para poder escribir durante más tiempo sin dolor, para ampliar el repertorio de palabras,…e incluso desarrollar un estilo personal en los símbolos empleados.
Finalmente desarrollamos la competencia necesaria para poder expresar sentimientos, ideas, etc... por medio de la escritura, ¡llegando en ocasiones hasta la creatividad de la literatura!
Este proceso que en el ser humano empieza sobre los 3 o 4 años y como mínimo no se obtienen resultados hasta los 11 o 12 años, traducido unos 7 años de aprendizaje continuo que pueden continuar hasta la saciedad depende de la competencia que se quiera desarrollar, algunos pretenden, traducido al aprendizaje de las artes de combate, por el mero hecho de ser ya “adultos” completarlo en 10 o 12 meses máximo, e incluso desde el principio tratan de desarrollar los ejercicios a toda velocidad y potencia. Solamente reflexionar “el camino del aprendizaje es de largo recorrido no un sprint y listo”.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Proximo curso Wing Revolution en Valladolid

Os anuncio el primer curso de Wing Revolution de la mano de uno de sus mejores exponentes en la península ibérica, Ismael Carretero.
No os perdais la posibilidad de aprender, entrenar y ver en acción a un instructor de este calibre.

El curso será el domingo día 13 de junio, de 11:00 a 14:00 horas en el gimnasio municipal Virgen de la Guia en Tudela de Duero (también conocido como polideportivo de las piraguas).

El curso está abierto a practicantes de cualquier estilo interesados en conocer el Wing Revolution.

Para ampliar información y reservas contactar al 666845685.

jueves, 29 de abril de 2010

El trabajo de secuencias en Wing Revolution

Wing Revolution está fundamentado en la adquisición de conocimientos y destrezas básicas para la confrontación entre dos contendientes a través del trabajo de 7 secuencias que abarcan distintos ámbitos del combate.
Estas secuencias no deben confundirse con lo que habitualmente se conoce como formas en las artes marciales, pues si bien son movimientos coreografiados no son sólo una recopilación de técnicas encadenadas, o el intento de dar soluciones a problemas concretos, sino que se centran en el desarrollo de resultados del aprendizaje bajo 3 categorías:
Conocimiento, Destreza y Competencia.
Las secuencias son estructuras de movimientos que permiten la asimilación de las habilidades y conceptos necesarios para aprender conocimientos y conseguir destrezas que finalmente nos permiten resultar competentes en el desarrollo de la actividad, o sea el combate.
Estas pueden, y deben, ejecutarse:


a) En solitario a modo de sombra, pero siempre enfocando en el objetivo de pensar donde está el compañero/adversario, lo cual nos permite concentrarnos en nuestro propio cuerpo para descubrir e interiorizar el movimiento y sus errores.
b) Con un compañero/adversario para evaluar y aprender los efectos de nuestro propio movimiento interrelacionados con el movimiento externo tanto en contacto como en proximidad.

Cada secuencia abarca una parte diferente del proceso de aprendizaje según el siguiente esquema:
1) Fundamentos de ataque: El trabajo es desarrollar la capacidad de que nuestros brazos apoyados por el cuerpo puedan proteger nuestro espacio vital atacando cubiertos y minimizando el riesgo de recibir el ataque contrario, poniendo especial énfasis en la distancia crítica
2) Fundamentos de desplazamiento: Aquí ponemos en juego la capacidad de movimiento, no sólo de las piernas, sino tridimensional utilizando el balanceo del cuerpo y la translación de peso de forma dinámica para conseguir la habilidad de entrar y salir de la distancia crítica de la manera más segura para proteger la integridad física y/o conseguir un ángulo más óptimo en relación al adversario para atacar con ventaja mediante el uso de las diagonales en relación al contrario enfocando siempre en su posición aunque esta varíe.
3) Fundamentos de patadas: Trabajo específico para los ataques con las piernas y su relación con los desplazamientos, la mayor parte de estos ataques se producen a las piernas del oponente para desestabilizar/romper sus apoyos sin comprometer nuestra posición ni equilibrio.
4) Fundamentos de reacciones: Dado que durante el combate lo más frecuente es que los miembros de ambos contendientes se crucen, este contacto proporciona una mayor fuente de información y con este trabajo se aprende a aprovecharlo para sacar el ataque del adversario fuera de nuestras fronteras o bloquear su avance según la necesidad buscando al tiempo que nuestro brazo quede dentro de la distancia de golpeo ganado tiempo a la posible reacción del oponente.
5) Fundamentos de adaptación: Con este trabajo se busca desarrollar la capacidad propioceptiva que permita sentir mediante el contacto la fuerza, presión y dirección del movimiento del adversario y adaptarlo mediante la cesión controlada del espacio que permita redirigir el ataque recibido en beneficio propio hacia donde no resulte peligroso para nuestra integridad, es un trabajo similar al Chi-Sao del wing tsun, aunque la diferencia viene marcada por el uso completo de todo el cuerpo desde el principio.
6) Fundamentos de suelo: Esta posición de combate requiere un entrenamiento específico dada la limitación de movimiento que implica, el trabajo prepara al practicante principalmente para mejorar su movilidad y posicionamiento en relación al oponente para permitirle seguir usando sus capacidades ofensivo/defensivas.
7) Fundamentos de armas: Aquí más que hablar de secuencia, pues en realidad son varias, lo que se busca es la integración desde el principio y bajo los mismos esquemas de movilidad y estrategia, de la capacidad de defensa contra agresiones armadas, palo, cuchillo, y la capacidad de usar elementos cotidianos como armas para obtener ventaja en situaciones contra adversarios físicamente muy superiores.

Con estas secuencias se forma el primer ciclo de aprendizaje del Wing Revolution, buscando en un primer estadio solamente su conocimiento y ejecución de forma aislada, para pasar a un segundo estadio donde se busca una ejecución más fluida con atención a los diferentes contextos de distancia y terminar en un tercer estadio con mayor fluidez y generación de potencia y enraizamiento generando explosividad de forma aislada.

El entrenamiento de las secuencias no significa que deban ser usadas tal cual en combate, son sólo una manera estructurada de adquirir conocimiento y destreza. Esto significa que si entrene la secuencia 1-2-3-4, no necesariamente en combate tendré que hacer, p. ej., después del 2 el 3, tal vez sea mejor opción hacer 2 pero en otra dirección, esta decisión viene condicionada por la competencia adquirida durante el entrenamiento y no debe ser impuesta por ninguna directriz maestro-alumno, si tienes este problema esta es la solución, es el propio alumno quien debe ser capaz de tomar esas decisiones para cada problema nuevo que se le plantea durante la confrontación incluso generando sus propias soluciones al problema.



Es evidente que para conseguir esta competencia se necesita ir progresando de forma lenta y continua para interiorizar todo el aprendizaje sin necesitar liarse a mamp0rros en plan Full-sparring desde el primer día. Incluso cuando se trabaja sparring hay que adaptar al nivel y capacidad que el alumno pueda seguir aprendiendo/progresando sin tener para ello que estar todo el rato recibiendo golpes, aunque es conveniente que se lleve alguno para ver donde se va encontrando los problemas.

Superado este nivel se pasa al modulo avanzado donde se buscan destrezas y competencia para un trabajo más avanzado en diferentes distancias y situaciones de combate, reacciones bajo impacto, transmisión de fuerza, conexiones musculares, rebote más potencia, equilibrio, enraizamiento dinámico y coordinación de brazos y piernas al unísono.
Por encima tenemos el nivel de maestría, pero ese tema lo dejamos para otro momento.
Os dejo un enlace para que podais ver una muestra de estas secuencias.


http://www.youtube.com/watch?v=-KD62B7_gP0